Mi nuevo vecino


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Hace unos años mis padres compraron una casa nueva, no nos mudaríamos aun pero si íbamos de vez en cuando. Sentía mucha curiosidad por el chico que vivía a una casa de mí, deseaba mucho conocerlo un día me asome por la ventana y estaba él arreglando mi jardín con sus padres y los míos, enseguida se me aceleró el corazón, entre al baño me miré acomode mi cabello y salí, el no dejaba de mirarme y eso aunque me ponía nerviosa me gustaba, podía sentir como se detenía el tiempo en sus ojos admito que hacia muchas cosas para llamar su atención al igual que el a mí, paso la tarde entre risas y comentarios incoherentes entre a mi casa, me bañe luego salí y una vecina nos presentó ella comento “Quédate hablando con ella” y el respondió “no tengo nada que hablar con bebes” mi corazón se puso chiquito, y solo lo miré fijamente…

Él se fue y yo me quedé sentada en el frente de mi casa luego el regresó y se sentó al lado de mi (No lo podía creer mi corazón latía muy rápido) hablamos tonterías me pidió mi número no quise ser tan fácil solo me reí, recuerdo que tenía muchas pulseras y me puse a jugar con ellas se me caían al suelo y el las agarraba nuestras manos se rozaban y se detenía el tiempo, surgían miradas largas y profundas pasaron las horas y volvió a insistir con mi número esta vez no pude negarme y se lo di, ya era de madrugada y nos fuimos a “dormir” cada quien entró a su casa pero seguíamos hablando por teléfono decía tantas cosas lindas, y yo sonreía como tonta sentía algo mágico.

Continuamos hablando por un par de meses, un día volví a ir a mi casa y él estaba ahí se sentó conmigo, jugaba con mi pelo, me miraba tan profundamente, la luna estaba más hermosa que nunca. Me dijo: Tengo algo que decirte acércate, me acerqué y me dijo “¿quieres ser mi novia?” todo se detuvo sólo podía sentir mis latidos y su respiración en mi cuello, llevé mis manos a mi rostro sonreí lo miré le dije que sí, tomo mi rostro se acercó lentamente a mí y me besó, pasamos toda la noche jugando yo corría y el me atrapaba por detrás, me llenó de besos y sonrisas, se hizo de madrugada y me fui a dormir. Pasaron 2 meses y yo iba más seguido a esa casa, era toda una locura nos escapábamos a vernos eran largos ratos y besos yo amaba esos momentos! Me sentía tan enamorada y así lo sentía a él, existía mucha confianza nos decíamos cosas hermosas soñábamos con un futuro juntos, si teníamos peleas como en toda relación pero nada era más grande que nuestro “amor”.

Llegó el día de nuestro 3 mes todo iba de maravillas, fuimos al cine él estaba un poco raro pero no le di importancia yo solo tomaba su mano y dentro de mi le pedía a Dios que me permitiera estar siempre con el… Esa misma noche hablamos y me quede dormida en la madrugada leo un mensaje de él terminándome. Me dijo “hay alguien más” mis ojos se llenaron de lágrimas sólo quería gritar, no quería comer lo odiaba habían tantas preguntas en mi cabeza el dolor era horrible, seguí adelante y me costó mucho pero pude olvidarlo aunque aún me pregunto ¿Dónde quedó el “Siempre juntos”?